Conoce la historia del Acueducto de Segovia, cómo se construyó y su enorme influencia en el desarrollo urbanístico de la ciudad. También te contamos la mejor forma de visitarlo y todos los puntos de interés cercanos.
El Acueducto de Segovia no es solo una obra maestra de la ingeniería romana. También es uno de los monumentos más impresionantes y emblemáticos de España. Su imponente estructura ha resistido el paso del tiempo durante casi dos mil años, atrayendo cada día a miles de visitantes fascinados por su historia y majestuosidad.
Ubicado en pleno corazón de Segovia, este coloso de piedra une el pasado y el presente de una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad. A diferencia de otros acueductos romanos, el de Segovia sigue desafiando las leyes del equilibrio sin necesidad de argamasa. Apoyándose únicamente en la precisión de sus bloques de granito.
Gracias a su estado de conservación, recorrer los alrededores permite al visitante transportarse a otra época. Desde la Plaza del Azoguejo se tiene la mejor vista de los arcos centrales. Y con solo levantar la vista, uno se siente diminuto ante la grandeza de este legado antiguo.
Por tanto, si estás planeando una escapada a Castilla y León, Segovia merece estar en tu lista. El acueducto es mucho más que una postal bonita: es una puerta de entrada a siglos de historia viva que continúa maravillando al mundo.
Origen e Historia del Acueducto de Segovia
a) Construcción en Época Romana
El Acueducto de Segovia fue construido entre finales del siglo I y comienzos del siglo II d.C., durante el gobierno de los emperadores Domiciano, Nerva y Trajano. Aunque la inscripción fundacional se ha perdido, algunos restos epigráficos apuntan a que pudo completarse hacia el año 112 d.C. La función principal del acueducto era abastecer de agua a la ciudad desde el manantial de la Fuenfría, situado en la Sierra de Guadarrama a unos 17 kilómetros de distancia.
Para transportar el agua, los ingenieros romanos diseñaron una red hidráulica que combinaba canales subterráneos y tramos aéreos. El segmento más espectacular es el que atraviesa el centro urbano de Segovia, con más de 160 arcos distribuidos en dos niveles. Mientras que el tramo monumental tiene una longitud visible de 813 metros y una altura máxima de 28,10 metros en la Plaza del Azoguejo.
b) Mantenimiento y Uso a lo Largo de los Siglos
Durante siglos, el acueducto siguió cumpliendo su función original. Fue utilizado para transportar agua hasta mediados del siglo XIX. Durante ese tiempo el sistema incluía decantadores intermedios, depósitos y canales de distribución por toda la ciudad.
En la Edad Media se realizaron reparaciones importantes, especialmente bajo los Reyes Católicos, que ordenaron una restauración en el siglo XV. En dicha intervención se añadió la estatua de la Virgen de la Cabeza en uno de los nichos superiores.
c) Valoración Histórica y Patrimonial
En 1884 fue declarado Monumento Nacional. Desde 1985 forma parte del conjunto histórico de Segovia inscrito como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su valor no solo reside en su escala o conservación, también en el hecho de que fue construido sin mortero alguno: cada sillar de granito encaja con precisión asombrosa gracias al conocimiento técnico romano.
Hoy, el acueducto sigue en pie como símbolo de Segovia y ejemplo único del legado de Roma en la península ibérica. Su historia está grabada en piedra, literalmente. Y recorrer sus arcos es un viaje directo al corazón de la antigüedad.
Arquitectura y Técnica de Construcción Romana
a) Estructura del Acueducto: Dimensiones y Materiales
El Acueducto de Segovia tiene una longitud total de aproximadamente 16.222 metros desde su origen en la zona de la Fuenfría hasta la ciudad. De ese recorrido, unos 813 metros son visibles dentro del núcleo urbano. La sección más conocida y fotografiada se encuentra en la Plaza del Azoguejo, donde el acueducto alcanza una altura máxima de 28,10 metros.
Está formado por 167 arcos distribuidos en dos niveles: el inferior con 119 arcos y el superior con 44. A lo largo de todo su recorrido urbano, el canal por donde fluía el agua permanece elevado mediante un sistema de pilares y arcos de sillería granítica. No se utilizó ningún tipo de argamasa o cemento; los bloques fueron colocados a hueso, ajustados con precisión por medio del equilibrio y la gravedad.
b) Técnicas de Ingeniería Hidráulica
El sistema hidráulico comenzaba en el manantial de la Fuenfría, en la Sierra de Guadarrama, a más de 17 kilómetros de la ciudad. El agua era conducida por un canal cubierto que descendía con una leve pendiente. Este canal recorría zonas de montaña, cruzaba valles y llegaba a la ciudad por gravedad.
Antes de alcanzar el tramo elevado, el agua pasaba por un decantador o «castellum aquae», ubicado en el llamado «Caserón». Desde allí fluía hacia el «Casa de Aguas«, donde se regulaba el caudal antes de elevarse mediante los arcos. El canal superior, llamado specus, tenía unas dimensiones aproximadas de 30 centímetros de ancho por 45 de alto, con un revestimiento interior de opus signinum para evitar fugas.
c) Adaptación al Terreno y Precisión Constructiva
El diseño del acueducto se adaptó perfectamente al relieve. A pesar de los cambios de cota, los ingenieros mantuvieron un flujo constante mediante una pendiente calculada con exactitud. Para su construcción se utilizaron piedras de granito traídas desde las canteras cercanas a Madrona y otros puntos del entorno segoviano.
El resultado es una obra sólida, elegante y funcional. Su durabilidad ha sido posible gracias al conocimiento técnico de los ingenieros romanos y al uso de materiales resistentes y técnicas avanzadas para su época. A día de hoy, se considera uno de los acueductos mejor conservados del mundo.

El Acueducto en la Ciudad: Entorno Urbano y Vistas
a) Relación con el Centro Histórico
El acueducto atraviesa el centro histórico de Segovia, uniendo la parte alta de la ciudad con la zona del Azoguejo. Allí se encuentra su tramo más monumental. La estructura cruza de forma imponente la Plaza del Azoguejo, el punto de mayor afluencia de turistas. Esta plaza se convierte en el mejor lugar para observar la magnitud de sus 28,10 metros de altura máxima.
Desde el Azoguejo la calle Real asciende hasta la Plaza Mayor. Este recorrido pasa por algunos de los rincones más destacados de Segovia. El acueducto, en este contexto urbano, no solo es un monumento aislado. También sirve de punto de partida para comprender la disposición de la ciudad y sus rutas históricas.
b) Vistas y Puntos para Hacer Fotos
El Mirador del Postigo es uno de los mejores puntos para fotografiar el acueducto. Se accede por unas escaleras cercanas al inicio del tramo elevado. Desde ahí, se obtienen vistas frontales y en altura de los arcos. Otro ángulo recomendable es desde la Calle San Juan. Este punto permite observar la estructura en ligera diagonal, con las montañas al fondo.
Por la noche la iluminación resalta su perfil. El sistema de luces LED instalado en 2016 fue diseñado para no dañar la piedra y realzar sus volúmenes. Muchos visitantes eligen regresar al acueducto tras la puesta de sol para admirar su belleza iluminada.
c) Conexiones con Otros Monumentos Cercanos
Muy cerca del acueducto se encuentran otros lugares de interés como la Casa de los Picos, la Plaza de Medina del Campo y la iglesia de San Martín. Desde la Plaza del Azoguejo se puede llegar caminando en 10 minutos a la Catedral de Segovia. El acueducto actúa así como un eje articulador del turismo en la ciudad.
Este vínculo con el resto del patrimonio segoviano refuerza su valor como punto esencial en cualquier visita. De hecho, te permite entender cómo se estructura la ciudad a su alrededor.
Cómo Planificar tu Visita al Acueducto de Segovia
a) Mejor Época del Año para Visitarlo
Segovia puede visitarse en cualquier momento del año, pero primavera y otoño son ideales para recorrer la ciudad sin aglomeraciones extremas ni calor excesivo. En los meses de abril, mayo, septiembre y octubre las temperaturas son suaves y la luz natural favorece la fotografía. En verano, especialmente en julio y agosto, la afluencia turística se incrementa notablemente. Si viajas en esas fechas, conviene acudir al acueducto a primera hora de la mañana o después del atardecer.
Durante el invierno las temperaturas descienden, pero la ciudad conserva su encanto. En días despejados, la nieve en la Sierra de Guadarrama ofrece un contraste espectacular con la piedra granítica del acueducto.
b) Cómo Llegar a Segovia desde Madrid
Desde Madrid, se puede llegar a Segovia en tren, autobús o coche. La opción más rápida es el tren AVE desde Chamartín-Clara Campoamor, que tarda unos 27 minutos hasta la estación Segovia-Guiomar. Desde allí, un autobús urbano (línea 11) conecta con el centro en 15 minutos.
También hay autobuses regulares desde el intercambiador de Moncloa, gestionados por Avanza. El trayecto dura alrededor de 1 hora y 20 minutos. Si prefieres conducir, toma la autopista AP-6 y continúa por la AP-61. El viaje en coche dura aproximadamente una hora. ¿Quieres más información? Aquí tienes con todo detalle cómo llegar a Segovia.
c) Qué Ver Cerca y Consejos para la Visita
La Plaza del Azoguejo es el mejor punto para comenzar la visita. Desde allí puedes acceder a pie al resto del centro histórico. Llevar calzado cómodo es fundamental, ya que muchas calles son empedradas y con desniveles. En menos de diez minutos se alcanza la Casa de los Picos, el mirador de la Canaleja y el Museo de Segovia.
No hay entrada ni horario para ver el acueducto, ya que se encuentra al aire libre. Sin embargo, los fines de semana puede haber eventos culturales o visitas guiadas organizadas por diversas empresas como Segovia Esencial. Para una experiencia completa, se recomienda combinar la visita con una ruta que incluya la Catedral y el Alcázar.
Descubre Todos los Secretos de Segovia
El Acueducto de Segovia es solo el comienzo de una ciudad que sorprende en cada esquina. Pasear bajo sus arcos y recorrer su casco histórico es una experiencia que merece ser vivida con el contexto adecuado. Para ello, no hay mejor opción que confiar en Segovia Esencial, la empresa líder en visitas guiadas por la ciudad.
Sus free tours, con una duración de 2 horas, están dirigidos por un guía local con profundo conocimiento de la zona y años de experiencia. El recorrido comienza junto al Acueducto y finaliza en el Alcázar, atravesando los lugares más emblemáticos y también rincones menos conocidos pero igual de fascinantes.
Características de Nuestro Free Tour
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Idioma: Español.
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Punto de inicio: Junto al centro de recepción de visitantes, al lado del Acueducto.
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Ruta: Acueducto, Mirador de la Canaleja, Casa de los Picos, Plaza de Juan Bravo, Barrio Judío, Catedral, Plaza Mayor y Alcázar.
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Contenido: Historia, leyendas, anécdotas y curiosidades de la ciudad.
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Duración: 2 horas.
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Modalidad: Tour a pie y grupos reducidos.
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Precio: Modalidad “free tour” con aportación voluntaria al finalizar.
También puedes optar por un tour privado en español o inglés. En este caso, la ruta se adapta a tus intereses y al ritmo que tú elijas. Es ideal para familias, grupos de amigos o parejas que desean una experiencia más personalizada.
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